Ampliar el tamaño de la letra Reducir el tamaño de la letra Volver al listado
El Poder y la Belleza de la Auto Aceptación
Por Lazaris a través de Jach Prusel

Un extracto de la cinta Conectando con Lazaris.

Es un placer y es un júbilo. Nosotros lo decimos muchas veces, pero cada vez lo decimos sinceramente, como si fuera la primera vez. Es un placer. Es un júbilo. Y siempre lo será. También es divertido. Si, también es divertido conectarse con ustedes cuando quiera que esto ocurre.

Es muy divertido conectarnos con ustedes una vez más, estar con ustedes y trabajar con ustedes. Y nosotros los amamos. Siempre nos han escuchado hablar del placer, el júbilo y la diversión, pero es todavía más difícil escucharnos hablar acerca de amarlos. Algunos se sienten avergonzados cuando lo decimos; algunos se ponen nerviosos, asumiendo que seguramente no nos referimos a ellos. Otros disuelven ese amor como algo que nosotros sentimos por toda la consciencia y por toda la humanidad.

Verdaderamente, nosotros amamos toda la consciencia y a toda la humanidad y nosotros te amamos. Nosotros te amamos.

Al leer estas palabras en este momento puedes estarte sintiendo un poco avergonzado, nervioso o evasivo cuando tu lees que nosotros te amamos. Sin embargo, nosotros te amamos. Tú eres amado, Tu Ser Superior te ama.

Cuando nos escuchas a nosotros o a otros hablar acerca de ese amor por ti, muy seguido dejas pasar de largo las palabras. Dejas que se evaporen sin permitirles que te toquen en absoluto, no porque seas descortés o algo así, no. Generalmente es porque tu careces de autoaceptación, o la autoaceptación que tienes carece de brillo.

Así que queremos que te detengas un momento. Queremos que te detengas y lo dejes entrar: Nosotros te amamos y tu Ser Superior te ama. Así esta bien. Aún ahora mientras estás sentado ahí leyendo estas palabras nosotros nos referimos a ti. Así que deténte. Respira hondo. Déjalo entrar. Tú eres amado. Acepta esto: Tú eres amado.

Nuestro compromiso contigo es para siempre y un día más. Así también es el compromiso de tu Ser Superior. No importa lo que hagas, El y nosotros estaremos ahí. Como sea de rápido tu crecimiento, a pesar de todos los cambios que hagas, El y nosotros estaremos ahí.

Nosotros estamos caminando contigo porque te amamos. Nosotros te señalamos cosas mientras caminamos y amamos juntos. Nosotros estamos trabajando para ayudarte a entender de una forma diferente y más profunda, más útil.

El y nosotros estamos siempre a tu lado, tal vez medio paso adelante. No importa que tan despacio creces o que tan seguido olvidas tu metafísica, prometiendo volver a ésta cuando tengas más tiempo y sintiéndote culpable cuando este tiempo parece crecer y extenderse, eso no importa. No importa lo que hagas, nosotros te amamos; tu Ser Superior te ama.

No importa lo que hagas, ambos estaremos ahí para reír contigo y aún para llorar contigo, para celebrar indudablemente, y para estar en silencio contigo. Y si decides callarnos, nosotros respetaremos esa decisión también, porque te amamos. Te amamos muchísimo, y te amamos más. Nosotros te respetaremos y parecerá como que ya no estamos ahí. Pero de hecho estamos. Y cuando tu busques, nosotros estaremos ahí para tocarte. Nosotros te amamos. Como consciencia, por supuesto. Como humanidad, no es necesario decirlo, sí. Pero también te amamos, y nuestro compromiso es contigo. Y es para siempre y un día más. Mientras haya luz y la luz es eterna, nosotros te amaremos. Nosotros te amamos. Déjalo entrar. Déjalo entrar. Deja que las palabras se registren. No las dejes pasar de largo. Deja que te toquen.

Tu resistencia a realmente sentir ese compromiso, ya sea de nosotros o de tu Ser Superior, está en proporción directa con tu carencia de autoaceptación. Tu renuencia a entender, tomar acción y a realmente conocer ese amor y ese compromiso, está en proporción directa con la carencia de brillo en tus sentimientos de autoaceptación.

Mira, cuando no te aceptas a ti mismo, realmente, honestamente aceptas quien eres, te arriesgas a evitar mucha de la riqueza y la magia de la vida y de vivir. La autoaceptación es diferente de amarte y gustarte. Aunque esto es importante, aun vital, es diferente de la autoaceptación.

Así mismo, la autoaceptación es diferente de sentir que eres lo suficientemente bueno. Ser lo suficientemente bueno, saber que mereces, es vital para tu felicidad y gozo, pero es diferente de la energía y la fuerza de la autoaceptación, en la que algunas personas pueden verdaderamente amarse y aún gustarse a sí mismas. Pueden saber que son lo suficientemente buenos y que merecen. Aún así, no se aceptan a sí mismos. No están en paz consigo mismos.

¿Qué tal tu? Aún aunque te ames y te gustes o te conozcas, ¿te aceptas completamente? ¿Aceptas realmente quien eres? Cambiando, creciendo, sí. No, tu no eres perfecto. ¿Pero aceptas, abrazas plenamente quien tú eres?

La autoaceptación es clave, vital. Muy seguido nos preguntan "Lazaris, ¿cómo puedo sentir más tu amor? ¿Cómo puedo conocer más de tu compromiso? Yo lo escucho. Yo sé que es verdad, per oh, Yo solo quiero sentir más. Yo lo siento, pero quiero sentir más…"

La autoaceptación es tan vital. La belleza y el poder de aceptarte a ti mismo, nosotros sugerimos, es que les permite recibir, recibir realmente, genuinamente, honestamente, ese amor, ese compromiso, y mucho más. La belleza y el poder de la autoaceptación es que ustedes pueden recibir la generosidad de Dios/Diosa/Todo lo que Es, y la abundancia del espíritu, alma y de su Ser Superior. En lo físico, en los niveles emocionales, mentales y etéreos, pueden ser los beneficiarios de esta augusta generosidad. ¡Ustedes pueden recibir esta cornucopia del amor de la Diosa y de muchos amores más!

¿Entonces qué los detiene para aceptarse a sí mismos? Oh, miles de cosas, bloqueos y limitaciones de todos tipos. Nosotros lo sabemos y ustedes lo saben. No vamos a entrar en todo ello.

Pero una cosa que los detiene generalmente se olvida. Nosotros sugerimos que generalmente se ignora entre las diversas razones en las que pudieran pensar. Se evita o se ignora, una de las piezas más importantes en el rompecabezas del misterio de la autoaceptación es el arrepentimiento. ¿Qué los detiene? El rehusarse o ser incapaces de sentir arrepentimiento genuino por sus actos. Arrepentimiento, sí.

El Arrepentimiento es una palabra que asusta. Asusta a mucha gente, las hace temblar. "Oh, Yo no quiero sentir eso. Además, Yo pensé que no se suponía que tuviéramos que sentir lástima por nosotros."

Arrepentimiento y lástima no son lo mismo. Aunque muchos los confunden, nosotros sugerimos que el arrepentimiento tiene que ver con la aflicción, no con la lástima. Sentir arrepentimiento significa sentirse genuinamente dolido, sin sentir también lástima por uno mismo.

Subsecuentemente, el arrepentimiento es un sentimiento de dolor genuino, y de sentirse honestamente afligido por su impacto. No tiene nada que ver con lástima; no tiene nada que ver con culpa. Aunque sea muy incómodo la mayoría de la gente no teme sentir lástima por si mismos o sentirse culpables. Pero sentir arrepentimiento sin estos acompañantes puede ser aterrador. Puede ser tan aterrador que nosotros sugerimos que mucha gente dentro y fuera del consenso de la realidad, busca generalmente o establece alternativas para el arrepentimiento: Lástima, culpa y martirio. Generalmente prefieren el sentimiento de ser impotentes y débiles, solo para continuar estos sentimientos con una acción defensiva. Algún recurso como una acción autonulificante, o la autorecriminación, y la autodevaluación, que conducen al autoridículo y al autocastigo, como su sustituto del sentimiento de arrepentimiento. Hay muchas alternativas.

Algo acerca de sentir arrepentimiento es para muchos casi repugnante, así como aterrador. En lugar de detenerse y sentir arrepentimiento, la gente prefiere andar ridiculizándose a sí misma, castigándose a sí misma, admitiendo y sintiéndose terriblemente débil y comenzando a creer en su propia debilidad, sintiéndose impotente y entonces defensiva, luego se atrapan en otra ronda de autolástima y martirio.

¿Qué sucede con el arrepentimiento? Piensen al respecto por un momento. ¿No es fascinante dar un paso fuera de sí mismos y de su mundo y observarlo por un momento?
Existe un mundo allá afuera, una realidad, en donde la gente tiene miedo de sentir aflicción. Ellos tienen miedo de decir, admitir y sentir plenamente el arrepentimiento. Ellos preferirían pasar a través de toda la tortura de la autolástima y el martirio, toda la humillación, vergüenza e impotencia, y rebajarse a sí mismos con la debilidad, el castigo, el ridículo y la nulificación. Todo esto para evitar esta cosa llamada arrepentimiento. ¿Por qué? Fascinante. De hecho fascinante. ¿Qué es tan aterrador acerca de sentir aflicción? ¿Qué es tan aterrador acerca de sentirse arrepentido?.

Como infantes, entre las diversas cosas que ustedes debieron aprenden en su camino hacia la primera infancia, estaba el arrepentimiento. Dentro de los bloques constructivos de un infante/niño hay varios bloques emocionales. Uno de ellos es que ustedes debieron de haber sido enseñados a sentirse arrepentidos por sus acciones, por el impacto de sus acciones. Pero eso no sucedió. La vergüenza indudablemente tomó su lugar. Para muchos, el sentimiento de remordimiento fue tragado y se perdió en su sentimiento de vergüenza. Hay otros factores que les robaron su sentido de remordimiento.

Hubo un tiempo, un maravilloso tiempo primero, cuando se suponía que ustedes debían construir los fundamentes del arrepentimiento. Pero para la mayoría de ustedes ese fundamento nunca se construyó. Si por casualidad se construyó inicialmente, este no creció. No desarrolló estructura o armadura, y por lo tanto lo que se construyó inicialmente se derrumbó. De cualquier forma ustedes terminaron sin la habilidad, la capacidad, de sentir arrepentimiento.

No importa cuanto puedan estarlo deseando, cuanto puedan querer elegirlo, son incapaces de sentir genuino arrepentimiento. Sin genuino arrepentimiento, más allá de solo decir la palabra, no pueden sentirse honestamente afligidos.

¿Pero que tiene todo esto que ver con la autoaceptación? Nosotros sugerimos la siguiente reacción en cadena:
Sin el remordimiento, no pueden sentir genuina aflicción y estar honestamente arrepentidos. Sin la genuina y honesta experiencia de sentirse arrepentidos, no se perdonarán a sí mismos completamente. Sin completo perdón, corren el riesgo de no aceptarse plenamente a sí mismos. Así, sin la habilidad de sentir arrepentimiento, no importa la buena intención, corren el riesgo de quedarse cortos en relación a la autoaceptación.

Cuando han hecho algo por lo que ustedes debieran normalmente sentirse arrepentidos y en su lugar sienten autolástima o martirio, terminan castigándose a sí mismos con el ridículo, nulificación o peor. Aún cuando la otra persona los perdone por su acción, no se sienten perdonados.

Tal vez manipularon exitosamente su perdón, pero no se sienten perdonados. Manipuladamente o no, aunque la otra persona los haya perdonando, no se sienten perdonados y no se han perdonado exitosamente a sí mismos. No importa que palabras utilicen, para sentirse honestamente perdonados por otro y para perdonarse honestamente a sí mismos, deben sentir arrepentimiento. Para aceptarse completamente, deben sentir arrepentimiento. Para recibir la generosidad de Dios/Diosa/Todo lo que Es y de su alma/espíritu y su Ser Superior, necesitan la habilidad de sentir arrepentimiento.

Si ustedes nunca tuvieron el fundamento del remordimiento, si ese fundamento se ha derrumbado en ruinas, es tiempo ahora. Es el momento para desarrollar la habilidad de sentir un arrepentimiento que concuerde con su voluntad, avidez y elección de sentirlo.

Junto con esta habilidad, así como las de amarse y gustarse, y sabiendo que son lo suficientemente buenos, pueden también empezar a sentir ese glorioso sentimiento de la aceptación, de la plena aceptación de sí mismos.

Fase 1. Construyendo los Fundamentos del Arrepentimiento.

El fundamento, la estructura sobre la cual construir este sentimiento de genuino arrepentimiento viene de varias realizaciones personales. Cada declaración suena simple, tal vez demasiado simple en la superficie. Pero al volverse vivo cada concepto y al comenzar a respirar dentro de ustedes, comienza a formarse un fundamento con estructura.

1. "Yo puedo cometer errores. Yo soy un ser humano. Yo puedo cometer errores."
2. "Yo soy sujeto de perdón. Yo puedo perdonar y ser perdonado."
3. "Algunas veces estoy preparado y algunas veces no estoy preparado. Esto será así a través de mi vida, y está bien."
4. "Mis necesidades, mis deseos y preferencias tienen un valor. Algunas veces son lo primero, algunas veces no. No siempre tienen que ser lo primero o lo último de la lista".
5. "Yo me puedo motivar desde mi deseo de crecer. Mi motivación puede provenir de mi anhelo de crecer y cambiar."
6. "Yo tengo un fundamento y una armadura. Yo tengo toda la sustancia para construir carácter."
7. "Yo puedo buscar mi espiritualidad. Hay una parte de Dios/Diosa/Todo lo que Es en mi"

Lo ven, cuando ustedes saben honestamente estas cosas acerca de sí mismos, pueden encontrar el camino del arrepentimiento y el perdón que yace del otro lado de éste.

Deja de leer y permite que entre por un momento.

Cuando tu sabes que puedes cometer errores y que puedes ser perdonado, la posibilidad de sentir arrepentimiento se vuelve más real, más aceptable. Algunas veces tu estás preparado y algunas veces no lo estás. Esa es la vida. Tu no tienes que estar siempre preparado. Existe libertad ahí.

Tus necesidades y deseos son importantes. Son valiosas, pero no tienen que ser las únicas necesidades y deseos y no tienen siempre que venir al principio o al final para calificarlas como importantes y valiosas. Muchos asumen erróneamente que si sus necesidades no son lo primero, deben ser lo último o no deben ser para nada importantes. Cuando tu puedes saber que tus necesidades y deseos son importantes porque son tuyos, porque te pertenecen, entonces te relajas y permites. Hay una paz en esto.

Tu motivación no tiene que ser el deber/obligación o miedo/culpa. Tu puedes motivarte a ti mismo desde tu deseo de crecer y cambiar. Te puedes motivar desde la aventura que tu buscas. ¿Ves como se vuelve más sencillo aceptarte a ti mismo?

Tu tienes la sustancia del carácter y el componente de los ideales y los principios también. Tu tienes espiritualidad dentro. Aunque sepas que "Yo Soy Dios" no es verdad para ti, es verdadero decir que hay un pedazo de Dios/Diosa/Todo lo que Es dentro de ti y que se está convirtiendo en más.

Cuando tu permites que cada una de estas declaraciones entren y les permites ser reales dentro de ti, estas crecen. Echan raíces y brotan. Crecen más fuertes dentro de ti. Al irse formando este fundamento se vuelve más fácil sentir arrepentimiento. Empieza a crecer la posibilidad, junto con la habilidad. Y en todo eso, la autoaceptación se vuelve más plausible y más real. Actualmente nosotros sugeriríamos que existe una carencia de esto. Si no ausencia, hay una carencia de lustre en aquellos presentes en su realidad.

Muchos sienten, Yo no puedo cometer errores. Yo no merezco el perdón. Yo nunca estoy preparado. Yo debo negar mis propios deseos y necesidades por el deber y la obligación, Y yo no tengo el fundamento para el carácter. Yo estoy separado de mi espiritualidad.

Si tu te sientes de esta forma, las bases del arrepentimiento, el genuino arrepentimiento, están faltando y la autoaceptación está más distante. Sin las bases, la simple idea de sentir arrepentimiento, la misma idea de sentirse afligido, es muy aterradora y aún repugnante. Es más tentador caer en la autolástima o el martirio. Es más conveniente enfrentarse con la el ridículo autonulificante o sentirse débil o fingir debilidad. Es más familiar castigarse a uno mismo. Cualquier cosa, casi cualquier cosa parece mejor que sentirse arrepentido cuando no existen las bases.

Página web de Lazaris: http://www.lazaris.com

Claudia Cuesta y Verónica Hernández Simeonoff han desarrollado "Regreso a tu Esencia", unas Prácticas de Desarrollo Personal (individuales o en grupo) basadas en las enseñanzas de Lazaris.... para más información haz click aquí

Regreso a tu Esencia

Traducción al español: Claudia Cuesta
Nota del traductor: Estas traducciones están registradas en derechos de autor, está prohibido su uso con fines de lucro.