Buscando un terapeuta, buscando una terapia
Por Verónica Hernández Simeonoff
En los últimos años se ha producido un gran despertar espiritual en el planeta, sin duda alguna estamos en una época de cambios y avances acelerados en ese aspecto. Miles de personas se sienten inclinadas cada día más a explorar su relación íntima con los aspectos no visibles de la existencia y comienzan a entender y experimentar que hay una energía divina que vive en todos los seres vivos, más aún, que en realidad nuestra esencia es esa energía divina, que eso es lo que realmente somos.
Despertar a esta nueva conciencia es un camino repleto de miles de posibilidades y cada uno de nosotros transita su propio sendero, encontrando las herramientas que hacen posible paso a paso, nivel a nivel, seguir avanzando hacia un estado de mayor plenitud. Las herramientas disponibles en nuestro camino son innumerables y cada uno de nosotros, nos sentimos atraídos en cada momento por alguna de ellas.
Para nuestro beneficio y para acelerarnos en el camino, contamos con la ayuda, soporte y asistencia de personas que han sido entrenadas, que han estudiado y que se han dedicado con profundidad y compromiso a vivir las enseñanzas, métodos, terapias y procesos que estas herramientas nos brindan. Son los llamados "maestros", "facilitadores", "terapeutas", "monitores", etc. Ellos han estudiado los procesos, los han puesto en práctica en si mismos, han avanzado a través de ellos y han logrado maestría y conocimiento. Están en capacidad de crear un espacio adecuado para que otros puedan beneficiarse de estos métodos de una manera eficiente, y los trasmiten sin ambigüedad, lo cual ahorra tiempo y produce mayores y mejores resultados.
Por lo general, estas personas se han sentido atraídas hacia esas terapias y una vez que las han probado en sus propias vidas han decidido profundizar en ellas para poder ayudar a otros, han sentido en su corazón que "esto que ha sido tan bueno para mi quiero compartirlo con los demás", han sentido un llamado a dar y han aceptado el compromiso que implica prepararse para ser un "maestro", invirtiendo tiempo y recursos en ello. Otros, han nacido con dones especiales para canalizar la energía divina de curación y se han dedicado a explorar con más profundidad estos dones y a ofrecerlos en servicio a los demás.
Debido a la extensa oferta de terapias alternativas y cursos de desarrollo espiritual y de conciencia, a menudo las personas se sienten confundidas y no saben que camino seguir. Muchas personas me preguntan como encontrar la herramienta y el terapeuta o sanador adecuado. Por ese motivo comparto alguna de las pautas que considero más importantes en la elección de la terapia y el terapeuta.
Escucha a tu corazón, está atento a las sincronías en tu vida y actúa
Muchas veces hemos escuchado que en la vida, nunca tenemos dificultades que no somos capaces de enfrentar. Yo creo que esto es cierto y que cuando estás en busca de una terapia o curso que te ayude a resolver una situación o simplemente a crecer, allí, muy cerca de ti se encuentra o "aparece" también la solución o la respuesta. El gran problema es que por lo general no escuchamos o no estamos lo suficientemente atentos para darnos cuenta de lo que nuestro corazón y nuestros guías espirituales y ángeles nos están indicando.
Cultiva una actitud de atención a los mensajes y símbolos que te rodean. Sin duda encontrarás suficientes de estos mensajes que te van llevando hacia una terapia en particular. Sigue las sincronías, no te apresures y escucha a tu corazón. Pide en tus oraciones o plegarias que te sea mostrado el camino y está dispuesto a seguir este camino cuando sepas cuál es. Por lo general alguien te hablará de un método o de un terapeuta o encontrarás un libro que te dará indicaciones de lo que debes hacer y buscar. Quizás acompañes a un amigo a una terapia o visites a alguien y te comente lo que está haciendo. Quizás recibas un email o leas un artículo y te sientas atraído por la persona que lo escribe o por lo que menciona. No limites las formas en que las señales llegarán a ti.
Una vez que tengas un gran porcentaje de certeza de la terapia o curso que necesitas o debes hacer en un momento determinado, simplemente sigue esa terapia, toma ese curso. Muchas personas pasan mucho tiempo simplemente buscando el terapeuta perfecto, la terapia completa que los curará totalmente y son eternos buscadores que no se comprometen a actuar y a responsabilizarse por su curación. Da el paso hacia la curación y comienza la terapia o haz el curso, permite que el método o la herramienta seleccionada comiencen a actuar en ti, posiblemente una vez que esta terapia actúe en ti y se efectúe la curación a cierto nivel, estarás listo para continuar con otro método u otro terapeuta a otros niveles. No te quedes atrapado en la búsqueda, comienza una terapia y comprométete con ella.
Comprométete con la terapia
Al comenzar una terapia, habla claro con tu terapeuta sobre lo que se espera de ti mientras estés en terapia y los parámetros de la misma. Si tu terapeuta no toca este tema desde el inicio, pregunta tu que se espera de ti y pide que te sea explicado con claridad. Por lo general todas las terapias requerirán que hagas un trabajo personal de tu parte o que sigas determinadas reglas. Este trabajo personal es parte de la terapia y debes evaluar si estás dispuesto a seguirlo. Puede ser que el terapeuta te pida que asistas a un número mínimo de sesiones, que completes cuestionarios, que analices ciertos tópicos en tu vida, que realices ciertos ejercicios físicos, mentales o emocionales. Debes estar dispuesto a seguir estas indicaciones para poder ver el resultado de la terapia.
Es importante también que al iniciar una terapia sientas en tu corazón la empatía que se genera con el terapeuta. Más adelante hablaré de algunas de las cualidades que considero importantes en un terapeuta. Debes sentirte cómodo y seguro trabajando con tu terapeuta y es importante que seas sincero contigo mismo y con el terapeuta en relación con tus sentimientos al respecto. Pero siempre date tiempo para evaluar la situación. Muchas personas juzgan muy rápidamente una terapia o un terapeuta como inadecuados y en realidad lo que está sucediendo es que no se comprometen a hacer lo que la terapia requiere para su evolución o juzgan al terapeuta muy rápidamente debido a que sienten mucho miedo al cambio.
Lo mismo puede decirse de muchos cursos de crecimiento personal o curación. Si bien muchos cursos pueden ser sumamente efectivos para producir cambios y curaciones con rapidez, es importante continuar en el tiempo con las indicaciones recibidas. En muchos cursos se aprenden meditaciones, visualizaciones, ejercicios, que deben hacerse periódicamente, sin embargo muchas personas salen de los cursos y no siguen estas indicaciones. La práctica y la disciplina es tan importante aquí como en cualquier área de la vida en la que estemos incursionando. Así que comprométete con la terapia o curso que has seleccionado y dale la oportunidad de que se desarrollen los resultados en ti.
Se flexible
Por diferentes motivos, muchas veces nos quedamos enganchados con una terapia o un método que ya ha dado todos los resultados posibles en nuestra vida en un momento determinado. Aún cuando estés comprometido en una terapia o técnica, sigue escuchando tu corazón, sigue estando atento a las señales de tus maestros y guías espirituales y sin duda alguna sabrás cuando debes hacer un cambio y saltar a otro nivel de curación.
Que puedes esperar de tu terapeuta
Según mi experiencia, como terapeuta y también como cliente a continuación te enumero algunas cualidades o características personales y espirituales que yo buscaría en un terapeuta.
- Sea la herramienta o técnica que sea, el terapeuta, sanador, facilitador, debe estar debidamente adiestrado y acreditado en ella. Esto indica que ha realizado los estudios y las prácticas necesarias para obtener la acreditación. Es bueno dedicar un tiempo a conocer y saber sobre el terapeuta que hemos seleccionado, bien sea a través de su página web en Internet, hablando con otros clientes, buscando información, etc.
- Debe "practicar lo que predice", esto significa que en su actitud refleja honestamente los principios fundamentales que postula de su práctica. En este punto es importante también resaltar que un terapeuta o facilitador, es un individuo que está en su propio proceso de curación y por lo tanto comete errores y tiene fallas como todo ser humano. Pero un buen terapeuta se muestra como es sin temor, no tiene que adoptar poses, porque sin importar su propio nivel de curación, constantemente se esfuerza por practicar lo que predice.
- Debe crear un espacio de confianza y seguridad en sus sesiones o cursos. No adopta una postura de superioridad y trata a los demás como sus iguales, con conciencia de que él es un enlazador, que dirige los procesos y los encauza. Fortalece la sensación de seguridad y de no juicio con en el cliente, permitiéndole mostrarse tal como es. Tu sabes que puedes contar con él, que es un ser confiable y que no te juzgará y criticará.
- Mantiene un alto grado de ética en sus sesiones y puedes estar seguro que la confidencialidad es uno de sus fuertes.
- Sabe que es guiado por fuentes divinas superiores y que la fuerza de curación está siendo canalizada a través de él y proviene de Dios.
- No crea ni permite apegos con los clientes. Muchas veces nos volvemos adictos a las sesiones de terapias y nos olvidamos que cada uno de nosotros posee una fuente de curación y sabiduría interior. Un buen terapeuta nos ayuda a accesar esa sabiduría dentro de nosotros y nos impulsa a tomar nuestras propias decisiones y a ser independientes.
- Es abierto hacia otro tipo de terapias y las recomienda cuando considera necesario. No juzga ni critica a otros terapeutas porque entiende que existen muchas terapias y terapeutas acordes con cada etapa en el proceso de evolución que vivimos. Entiende que cada persona buscará la terapia, curso, facilitador, terapeuta apropiado a su nivel y sus necesidades en cada momento de su vida.
- Trabajar junto a él es agradable y alimenta tu propia motivación a curarte y crecer.
Comienza ahora
Es realmente una bendición contar con tanta ayuda para iniciar tu proceso de curación. Cada día más y más personas dedican su vida de un modo serio y responsable a ayudar a otros en el camino. Aprovecha esta oportunidad que traerá una aceleración en tu proceso de crecimiento y evolución. Sigue la dulce voz de tu corazón y pide a tus guías espirituales y ángeles que te apoyen en tu búsqueda. Comprométete en tu proceso de curación y seguramente encontrarás al terapeuta apropiado que te impulsará cada vez más en tu ascenso.
©Verónica Hernández, Enero 2002