Los Mensajeros de Dios
Por Verónica Hernández Simeonoff
Dios no dejará de enviarnos mensajeros, nosotros mismos, con todas nuestras partes oscuras somos mensajeros de Dios, tanto para nosotros mismos como para el resto de la creación. Dios está en todas partes, Dios es todo. No importa lo dormidos o inconscientes que estemos, no importa lo estrecho que parezca nuestro horizonte y lo envueltos que estemos en una realidad estrecha y decadente, allí donde sea que estés hay un mensajero de Dios que constantemente está llamando tu atención.
Si tu crees que Dios sólo te habla cuando estás en una iglesia, una meditación, cuando estás orando o cuando tu estás pensando en él, pues es el momento de que comiences a cambiar esa creencia. Tampoco creas que Dios puede hablarte por medio de algunas personas y no de otras, seguramente se te hace fácil pensar que Dios te hablará a través de las personas que clasificas de "buenas" y no lo hará a través de las que clasificas de "malas". Abre tu percepción para ir más allá de lo bueno-malo porque de lo contrario te estás perdiendo muchas oportunidades y muchas enseñanzas. Dios puede hablarte a través de todo y de todos, no hay límites. Puede hablarte a través de tus mascotas,tus plantas, de la naturaleza, los cielos, el sol, la luna, los planetas y las estrellas. Toda la creación, incluido tu mismo, eres un medio a través del cual Dios te habla.
Una vez me encontraba muy triste y decepcionada y pedí mucho que un Angel viniera a consolarme y decirme que era lo que tenía que hacer. Me puse a meditar con mucha dedicación y pedía y pedía un Angel que me contestara, mi tristeza parecía ir en aumento a medida que no sentía nada, ninguna respuesta, absolutamente nada. De pronto mi perrita lanzó un fuerte ladrido y abrí los ojos sobresaltada. La escena no pudo menos que hacerme sonreir. Allí estaba yo en posición de loto pidiendo un Angel y justo frente a mi, mi perrita, con un juguete en la boca movía su colita. Yo conocía bien ese gesto, me estaba diciendo: ¡es hora de jugar! Allí estaba el Angel y el mensaje que tanto había pedido.
Acepta con el corazón abierto los mensajes de los mensajeros de Dios, acéptalos con agradecimiento y además ponlos en práctica. Si te conectas con tu corazón sabrás cuando Dios te ha mandado un mensajero directo hacia ti. Entonces sigue el mensaje, sigue la indicación. He podido decirle a mi perrita que se fuera, que no interfiriera en mi meditación, y he podido quedarme allí triste y enojada pidiendo que viniera un Angel.... pero el Angel vino y ¡el mensaje fue entregado! Y salir al aire libre a jugar con mi perrita era justamente lo que necesitaba hacer para que mi tristeza se disipara y mi percepción de la situación que estaba viviendo cambiara completamente. Una buena dosis de juego y alegría hicieron llegar a mi mente nuevas alternativas y una forma completamente distinta de ver lo que me estaba sucediendo. Los mensajeros de Dios abundan por todas partes, hablan directo a tu ser. Tocarán con su lenguaje tu corazón y los detectarás. Sigue sus indicaciones y tu vida cambiará.
Cuando estaba escribiendo este artículo, llegó un email a mi buzón, de alguien que no conozco, simplemente decía:
Oyendo Tu Corazón
Cuando puedas, aquieta tu mente
y oye tu corazón...
No serán palabras que oirás sino un
sentimiento iluminando tu consciencia,
diciéndote el camino cierto a seguir.
Oir tu corazón es creer en tu
preciosidad a los ojos de Aquel
que te guarda en puro amor.
Confía en tu potencial.
No huyas de ti mismo.
No hay nada más importante para buscar.
Oyendo tu corazón,
aprenderás que la mayor alegría
nace de tu propio encuentro,
de tu disponibilidad contigo mismo.
Pasa el día con tu corazón,
y dedica a tus hermanos tu aprendizaje
para que puedas creer cada vez más en lo
que estás a sentir y en lo que estás a aprender.
¡ Se feliz !
¿Un mensaje de un mensajero de Dios directo a mi buzón?
Los Angeles, Guías, Seres de Luz siempre están a tu lado. Aunque habitan otras realidades de dimensiones superiores, están aquí. Lo que nos separa de ellos es una diferencia vibratoria, pero están aquí y te aman infinitamente. Y buscarán la manera de comunicarse contigo. Lo harán de acuerdo a tus preferencias y estilo de vida. Si te gusta viajar y salir, Dios te hablará a través de los paisajes, de las nubes, de los números de los vuelos que tomas, de las placas de los autos que van delante de ti, de los anuncios publicitarios que ves a tu camino. Si te la pasas viendo televisión, Dios te hablará también desde allí, o desde la radio. Dios te hablará a través de la única plantita que tienes en tu balcón o de ese mosquito que no te deja dormir danzando en lo oscuro de tu habitación. Practicando ese deporte que te apasiona o preparando esa comida que tanto te gusta, Dios te hablará.
Si cultivas el estar atento y en paz, centrado en tu corazón, Dios y sus mensajeros te hablarán a través de todos los medios posibles, las respuestas a tus preguntas resonarán directo en tu corazón. Todo se mueve a través de una danza de Unidad. Haz de la Unidad tu norte, hasta que vivas la Unidad en todo tu ser y más y más mensajes recibirás y más amorosos mensajeros te visitarán.
©Verónica Hernández Simeonoff, 2004